EL CONFLICTO POR NAGORNO - KARABAJ

El reinicio de hostilidades entre las tropas de Armenia y Azerbaiyán el primero de abril pasado pone de manifiesto la dinámica regional de alianzas, y las expectativas que uno y otro país pueden tener respecto al futuro del conflicto. Una zona con invasiones y secesiones históricas. Conquistada por Alejandro Magno, disputada por el Imperio Otomano y Persa, territorio de batalla entre Rusia y Turquía en la Primera Guerra Mundial y del genocidio armenio, fuente de reclutamiento de fuerzas especiales de las SS en la Segunda Guerra mundial, base de fuerzas nucleares soviéticas en la Guerra Fría, recientemente protagonista de los conflictos secesionistas en Chechenia, Nagorno Karabaj y Osetia del Norte y rebeliones kurdas en Turquía e Irán y actualmente una región militar de ISIS.

Autor: Ignacio Perez Rovere, Director de Operaciones de Dark Star Group. ipr@darkstargroup.org

Yerevan, Armenia – En 1988 se inició un conflicto que tuvo su punto máximo de intensidad en 1991. Desde ese año las fuerzas de ambos países se enfrentaron en una guerra que duro cuatro años dejando como resultado 30.000 muertos. La guerra se produjo porque Armenia apoyó a la población mayoritaria armenia que vivía en un enclave dentro del territorio azerí a su separación, lo que generó la reacción militar de Azerbaiyán. Tras el cese de hostilidades se impuso un status quo que impedía a las tropas de ambos países recuperar territorio. El área en disputa es una zona montañosa de 4400 kilómetros cuadrados.

En la dinámica de la región, Armenia tiene como aliados a Rusia e Irán, y Azerbaiyán a Estados Unidos (ver apartado respecto al suministro de armas). País católico ortodoxo el primero y musulmán el segundo, son utilizados por sus aliados para retener algo mucho más importante para ellos que los terrenos en disputa: el control del Cáucaso, importante para las potencias mundiales por ser lugar de paso del comercio del petróleo, el gas y otros bienes no todos ellos lícitos.

Es interesante destacar las repercusiones internacionales de este conflicto de cuatro días iniciado el 2 de abril a la madrugada. Rusia no apoyó directamente a Armenia, sino que se limitó a amenazar a Turquía por su apoyo a Azerbaiyán. Hay que recordar que estos dos países están en posiciones opuestas en la guerra de Siria. Turquía, Paquistán, Ucrania y Georgia apoyaron directamente a Azerbaiyán. Chipre apoyo a Armenia obviamente por su conflicto subyacente con Turquía. Las Naciones Unidas apoyaron la integridad territorial de Azerbaiyán y demandaron el retiro de las tropas armenias. El resto de los países y organizaciones internacionales que se pronunciaron se limitaron a solicitar a ambos lados el cese de fuego.

Tras el cese de fuego de 1994 existieron unas 7000 violaciones al mismo. Los combates del 2 de abril del presente año dejaron unos 20 militares armenios y 31 azeríes muertos, más cientos de heridos y cierta cantidad de civiles muertos y equipo militar destruido.

El primero de abril a la noche ambas partes se acusan de haber comenzado las hostilidades. Se sabe que Azerbaiyán retomo los pueblos de Lalatapa, Talysh (recuperada por Armenia el 6) y Seysulan. Los armenios reclaman haber destruido tres tanques e inutilizado 14, 4 vehículos de infantería, dos helicópteros MI-8 y MI-17, dos drones, un lanzador BM-21 Grad y tomado algunas posiciones. Azerbaiyán dice haber destruido un importante puesto de comando y control armenio y haber tomado el día 6 Magadyz. Como dato interesante aparentemente un drone azerí de origen israelí Harop fue utilizado en una misión “suicida” estrellándose contra un transporte militar que llevaba tropas armenias.

Desde el cese de hostilidades declarado el 5 de abril se han registrado bombardeos de artillería y muertos de ambos lados. Mientras tanto los dos ejércitos intercambian muertos y prisioneros.

Los intereses geoestratégicos y las ventas de armamento
Históricamente las dos líneas de suministro a los respectivos países en conflicto ha sido clara: Estados Unidos ha sido proveedor de Azerbaiyán y Rusia de Armenia. Sin embargo, este último paisa en los últimos años ha comenzado a vender armamento a Azerbaiyán.

Izquierda: soldado armenio con una ametralladora rusa PK de 7,62 mm. A la derecha: marine americano entrenando a un soldado azerí a utilizar un M-4 5,56 mm de origen americano.

Misiles S-300, tanques T-90, helicópteros Mi-35M, misiles anti-tanque Kornet, cañones autopropulsados de 152 mm MSTA-S y sistemas MLRS Smerch. El Think Tank Darkstarwatch considera que entre las razones rusas esta la económica, ya que como dicen sus funcionarios si ellos no les venden armas occidente lo hará. También es importante hacer dependiente a Azerbaiyán complicando su ingreso a la OTAN. Bakú por su lado aprovecha los precios del armamento ruso y gana tiempo hasta que se den las condiciones para formar parte de la OTAN. Teniendo en cuenta las alineaciones en la región, no hay que descartar que los equipos vendidos pueden tener rastreadores o errores inducidos en sus softwares como se ha visto en los últimos años especialmente con armamento proveniente de la OTAN.

Azerbaiyán compró en los últimos años 1.6 billones de dólares en equipos a Israel, incluyendo drones Hermes y misiles anti-tanque Spike. También compraron armas a Bielorusia, Turquía y Ucrania.

Rusia le otorgó a Armenia un crédito de 200 millones de dólares para comprar armas rusas entre ellas municiones "Smerch", sistema de cohetes TOS-1A 220 mm MRLs y cohetes “Igla-S" (SA-24 'Grinch' MANPADS), aparatos electrónicos para tareas de inteligencia con base en tierra "M", lanzacohetes múltiples, vehículos para el transporte de carga “MZ-T”, misiles guiados 9M113M Konkurs (AT-5 'Spandrel'), lanzagranadas RPG-26, rifles “Dragunov SVD”, upgrade de vehículos blindados T-72 con sistemas de tiro 1A40-1, elementos de ingenieros y comunicaciones.

El papel ruso
Armenia cuenta con el apoyo de Rusia quien opera bases dentro de su territorio que la protegen principalmente de Turquía. Las bases de Giumry y Erebuni (Base Militar 102, perteneciente al Grupo de Fuerzas Rusia de Transcaucasia) albergan unos 30 aviones Mig 29, helicópteros MI-24P y MI-8 MT, misiles S-300, 90 tanques, 140 vehículos blindados de transporte de personal BTR 70 y 60, drones Navodchik-2 y Takiun y 5000 tropas, en el marco de un acuerdo colectivo que también incluye a Kirguistán y Tayikistán, teniendo presencia fuera del acuerdo en Kazajistán también.

Rusia nunca permitiría que Turquía se una con Azerbaiyán mediante la incorporación de Armenia como Aliada (recordemos que en el pasado Rusia apoyaba a ambos países, quienes finalmente ocuparon otro lugar en el eje estratégico), ya que perdería el control sobre el Cáucaso. Parece claro que está jugando el clásico estilo desafiante de Putin en la que importa más los resultados y los mensajes entre líneas que la diplomacia. Operadores rusos dicen que las armas vendidas a Azerbaiyán se balancean con las vendidas a bajo costo a Armenia, y que por otra parte aprovecha a hacer negocios donde de todas maneras los países occidentales hubieran ocupado su lugar como proveedores. De todas maneras, la dependencia militar de Rusia es clara y parece no cambiar en el tiempo, pese a que Yerevan tiene un constante acercamiento a Estados Unidos y la Unión Europea en el campo económico.

Todo esto parece claro para un analista, no tan fácil de digerir para los armenios, quienes ven a Rusia más que como un aliado, como un vecino poderoso al que no se le puede decir nunca que no porque se puede vengar fácilmente (subiendo los precios del petróleo o limitando su suministro, o directamente cortándolo como hizo con Georgia en 2004 en represalia por el movimiento secesionista o en Ucrania en 2014 tras el comienzo de los movimientos rebeldes, cortes que generaron cientos de muertos de frio en ambos países). Guste o no a los armenios, quienes con toda razón están al menos intranquilos, esto es “Realpolitik”: pese a que Rusia venda armas a Azerbaiyán, posibilita, disuadiendo a Turquía de violar la frontera oriental, que Armenia concentre su pequeño ejército en el conflicto de Nagorno – Karabaj y así el balance se reestablece.

Escenario futuro
Las agencias de inteligencia rusas FSB y SVR han detectado numerosos rebeldes chechenos que se han unido a ISIS en Iraq y Siria, y el líder de ISIS, el autodenominado califa Abu Bakr al-Baghdadi ha aceptado a un nuevo grupo terrorista afiliado que controla el Cáucaso (Wilayat Qawqaz que quiere decir Provincia Caucásica, guiados por el sheik Abu Muhammad al-Adnani). Esto significa que habrá más facilidades de reclutamiento y entrenamiento para voluntarios de ISIS que quieran combatir en Siria e Iraq, y que van a tener una gran capacidad para actuar en la zona. Según fuentes consultadas una de las fuentes de financiación del grupo es y continuara siendo la protección del tráfico de la heroína y opio producidos en Afganistán (92 por ciento de la producción mundial), que necesariamente deben pasar por el Cáucaso para su tráfico a Rusia a través de Georgia y Europa a través de Turquía.

Dicho esto, se espera que Rusia y los países de la OTAN intensifiquen sus actividades de inteligencia y de operaciones especiales en la zona. Desde 2004 asesores americanos entrenan y operan en Georgia, teniendo bases y contactos establecidos para prevenir las actividades rusas. Es esperable un escenario donde agentes de bloques confrontados operen contra un enemigo en común, lo que dista de ser un factor de acercamiento tal como se observa en Siria.

Mediadores diplomáticos de Rusia, Estados Unidos y Francia se reunirán en Viena el martes para definir los pasos a seguir. Lo hacen en el marco del no tan efectivo Grupo de Minsk u OSCE (Organización por la Seguridad y Cooperación Europea) mientras el Vaticano confirmó la visita del Papa Francisco del 24 al 26 de junio de acuerdo a lo coordinado con el Patriarca Ortodoxo. Ambos eventos probablemente tengan declamaciones anti belicistas que poco harán para prevenir futuros enfrentamientos, salvo que se establezca una operación de paz con tropas de Naciones Unidas y se desmilitarice la zona de conflicto.

Ignacio Perez Rovere
Asesor de defensa y seguridad. Trabajo en Armenia en 2006 y 2007 cumpliendo funciones de asesor de seguridad y especializándose en la problemática de la región. Participo en operaciones de seguridad en el área, incluyendo Georgia, Azerbaiyán y Rusia.




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